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lunes, 17 de agosto de 2015

Así fue mi último día de temporada en Asturias

El sábado 15 de agosto, último día de la temporada truchera en Asturias, me dispuse a finalizarla como casi todos los años hago en el Río Arlós, el río de mi pueblo. La verdad que no esperaba gran cosa en cuanto a pesca, pero la  jornada no pudo ser más decepcionante, y no lo digo por la pobres truchas, que las pocas que quedan bastante hacen ya por sobrevivir, si no por la calidad de las personas que piensan hacer de él un auténtico vertedero. 


 Estaba en casa, y después de terminar unas tareas,  me dispuse a ir a pescar un poco, por hacer un poco honor al río, ya que no esperaba gran cosa en cuanto a peces. Eran mas o menos las siete de la tarde y dejé el coche en apartado en una entrada de un camino que te lleva hasta el río. Nada más bajarme lo primero que me topo son unos sacos de escombro tirados a la orilla del camino, será que el punto limpio de Avilés les queda muy lejos, pensé para mi. Avanzo unos metros más adelante y donde debería haber una señal de prohibido verter residuos, hay una televisión y muchos restos de distintos desperdicios tirados en la zona, botellas restos de cables pelados, juguetes...etc.
Observo que el río baja bastante corto de agua pero igualmente me dispongo a bajar  y pescar un pequeño tramo. 


Voy "echando" la mosca en las distintas echadas sin ningún resultado, cosa que ya esperaba. Voy avanzando río arriba y me encuentro con una chaqueta semi-enterrada en el cauce, con la cantidad  de gente que está pasando calamidades en este mundo, les quedará muy lejos el punto de recogida de ropa, pensé para mi. Sigo avanzando ya no con cara de pena, si no con cara de mala leche, por que lo siguiente que me encuentro es una manguera negra también arrojada en el castigado cauce., ya no sabía que pensar. Pero el colmo del día llegaría mas adelante, justo debajo del puente. Lo que me encuentro ya es la gota que colma el vaso de mi paciencia, me encuentro con que la señal de prohibido tirar residuos que debería de estar justo arriba al lado del punte fue arrancada y arrojada al río junto a otro hierro. Esto ya no es por descuido ni sin querer (aunque bien se que lo demás tampoco lo era), esto es con alevosía.


 Entonces aparto la caña a un lado, cojo la señal y el trozo de chatarra y la subo desde el cauce, monte arriba hasta el camino del puente y la dejo posada donde debería estar. Decido finalizar la jornada en cuanto a la pesca supone, pero no en cuanto al río. Recojo la caña y me dirijo directamente al cuartel de la guardia civil de Avilés, donde tiene las dependencias el SEPRONA de la zona, y me recibe un señor a la puerta, le explico el caso y me dice que sus compañeros no están en ese momento, pero que llame el lunes y les explique lo acontecido, que ellos se encargarán. Me despido de él y me voy para casa. 
Hoy lunes 17 de agosto a primera hora avisé al SEPRONA de lo ocurrido y les ofrezco mi colaboración en lo que necesiten y pongo a la disposición de los mismos las fotos que realicé. 

Haré todo lo que esté en mi mano por que tus aguas vuelvan a bajar limpias y que las truchas vuelvan a vivir a gusto y en abundancia en ti, amigo Arlós. Es lo menos que puedo hacer por ti después de los buenos ratos que me brindaste en no hace tanto tiempo.


Para mí la pesca no se cierra, ya que es tiempo de descanso y recuperación para los peces, podemos seguir disfrutando del río observando lo que en el acontece, paseando por sus orillas y sobre todo cuidándolo. El sabrá agradecernos lo a no mucho tiempo pasar, ya lo veréis. Lo que si es verdad es que tengo intención de acercarme por tierras leonesas a disfrutar de sus ríos y practicar un poco con la "cola rata".
Esperemos que la temporada 2016 en Asturias sea mejor y que los ríos estén como deben. En nuestras manos está!
Saludos!!

martes, 11 de agosto de 2015

Gracias a mi primera caña

Hola a todos amigos. En esta nueva entrada quiero hacerle mi particular homenaje a mi primera caña. Esa que me metió en el gran vicio y pasión de la pesca.
Esta no es una caña cualquiera, bueno para el resto si, fijo que será hasta mala, pero para mí es muy especial. Fue mi primera caña.
Con tan solo cinco o seis años acompañaba a mi hermano y mis primos a un río cercano a la casa de mi abuela, el riu de ente´l Molín, como lo conocíamos nosotros, (en verdad era el Río Andallón), a por pescardos, (piscardos), para luego echarlos en el lavadero de la casa, en el cual estaban pues en verdad, hasta que los gatos los localizasen.... Al principio íbamos todos con un trozo de sedal un pequeño anzuelo y una vara de avellano, hasta que un día, vi bajar a mi padre del desván de mi casa con una pequeña y vieja caña roja, con el mango azul, de la marca COPESCA, sin carrete, y con aspecto de llevar bastante tiempo "aparcada". Me la entregó y me dijo: -toma, a ver si nos traes la cena, jeje. Yo contaba solo con cinco o seis años, pero me acuerdo perfectamente, me hizo yo creo una de las mayores ilusiones de mi vida, ya tenía mi caña, ya me sentía "todo un pescador".


Pues parecerá mentira pero con esta caña saqué mi primera trucha. Fue ese mismo verano, un día en la que mis padres, tíos y abuelos estaban en el prado por donde pasa el río recogiendo la hierba seca después de haberla curado, y yo pues estaba a lo mío... "enredando" con la caña. Con un trozo de nailon, un anzuelo, el merucu y mi pequeña caña nada más.  La posé en un pozo del río (tampoco es que sea un río muy grande) mas bien un reguero. Y cual fue mi sorpresa que tras unos minutos observe que se movía la puntera y se levantaba la parte trasera, levanté la caña y ahí estaba una truchina. La primera trucha de mi vida. Con esa caña vieja que no se cuantos años tendrá ya, pero que para mí es especial por que fue la primera. Son estas cosas que aunque seas pequeño no se olvidan.


La caña la conservo como una más. Todavía voy con ella a recordar viejos tiempos para coger algún pescardin a caña y echarlo en el lavadero.
Quería rendirle este pequeño homenaje por que gracias a ella me enganche a la pesca.
Saludos amigos!!